miércoles, 23 de noviembre de 2016

el dia en que se camina en el aire...

Me dice "esta se ha constituido como una profesión de riesgo" y es cierto, esta mañana el tercer café extra fuerte no me hizo efecto, tengo la sensación de querer dormir sin mirar el reloj, pero conozco mi temperamento de caballo de carreras, los sueños se han tornado tan reales, que ya llevo dos semanas arreglando la casa donde vivíamos antes, le he colocado unas enredaderas hermosas en el patio, que convertí en colonial, y duermo en el suelo en una estera tipo hindú con una mujer cuya identidad me es aún desconocida, pero igual, tengo mujer, y un perro, que no es el actual, es mucho más grande y vigila la puerta que nunca está armada, día y noche, en efecto, la puerta de mi casa de sueños nunca está armada, puedo ver la panorámica del muro de aquel bosque desde ahí, y a los ladrones pisteando que se pueden llevar, pero en mis elucubraciones oníricas, yo he hecho los muebles de ladrillo y cemento con bellos decorados, y no hay forma de robarse una silla, o nada, al menos que se roben las cobijas, o las sabanas o las almohadas.


A veces traigo el rostro de la que me gusta y la beso pausadamente, con el miedo a que se desvanezca y me quede despierto, algunas veces eso pasa, otras veces, puedo contemplarla a los ojos, es que habrá quienes piensan que uno ya a esta edad no se enamora, o no tiene amores platónicos, o no anhela besos en el silencio de la oscuridad...



Esta situación me tiene en el aire, es la peor sensación, bueno, no lo es, pero no es divertido sentirse tan lleno de incertidumbres, la rutina es necesaria, o me lo parece, es como game of thrones, o the walking dead, no se sabe a quién van a matar mañana, para que la historia se ponga un poco agria, y luego puedan hacer un absurdo giro dramático,  en fin,  espero que como la serie de doctor house, siempre sobreviva el paciente, así el doctor esté loco...