Para mí, los perros y los niños son iguales...
Son difíciles de soportar, pero fáciles de amar...
Recuerdo a ese niño que no quiero saltar a ese mar.
Verlo ahogarse un poco y luego llorar
Mi humanidad no lo resiste, así que lo llevo
Y lo enseño a abrazarme para no ahogarse
Recordé el niño que fui y las veces que me sentí solo
Cuando estuve abandonado a mi suerte...
Hablare del perro como del niño son la misma cosa
Un perro no merece ser abandonado a su suerte
No merece el castigo, ni merece el miedo...
Su cariño es sincero, sus besos son frescos
No anda con la mentira, ni habita en él hipocresía
Déjalo hacer algunos daños, déjalo portarse un poco mal...
No te será obediente siempre, porque él está encontrándose
No lo dejes a su suerte en las calles, y piensa lo mejor...
No lo dejes cruzarse la calle sin ti, ya que hay hombres ciegos
Ciegos del alma, ciegos del corazón, que olvidan tomar los frenos
Y siegan las vidas de unos de otros, como si fueran nada...
Como si nadie los fuera a extrañar...
No dejes a un niño y a un perro sin una caricia
Sin comida, sin cobija, sin un abrazo, cuando ellos lloran
Lo hacen porque quieren hablarte a lo profundo de tu ser....
Nada me lastima más el corazón que verlos solos...
Ten cuidado con lo que juegan, y con quienes...
Hay gente sin cabeza que los envenena y los deja morir...
¿Quién consuela a los que sufrieron este execrable crimen?
Hombres y mujeres que envenenan el alma y el cuerpo
Solo recuerda que tú también fuiste niño...
Recuerda también que los ángeles de cuatro patas
También son nuestra familia...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario