recuerdo que andaba en mi carro por una
calle, y en un episodio borroso, me bajé del auto y exploté un cráneo como si
fuera un melón con un martillazo, no recuerdo como, pero luego, estaba
corriendo por mi vida entre los sembrados de caña, me perseguía la policía, y tenía
retenes por parte y parte, una amiga me decía "tranquilo, yo te ayudare a
escapar" y me percate que ya no estaba entre cañas, sino entre espigas de
trigo, camine con esa sensación de culpa de aquel que actuó sin ser consciente
de lo que hizo, y llegue a una estación de policía en el campo, que tenía
mallas por puertas y ventanas, llorando confesé:
-he venido aquí, porque la culpa me está
matando señores, yo lo maté, pero no recuerdo como, no tengo un triste recuerdo
de cómo comenzó todo, señores, no soy dueño de mí, enciérrenme...
y estuve tranquilo, en medio de las rejas,
llorando porque había perdido el control de mí, y no quería volver a estar
afuera, sin saber a quién podría hacerle daño, "estoy loco" me
susurre, sentía el horrible pesó del asesinato, el trauma enmascarado que quería
romper el hielo de la conciencia, pero no podía salir, reprimido, me
desperté...
Sentí ese horrible peso del día, quise
llorar pero no salían las lágrimas, aun no me salen, pensé que escribiendo quizás
brotarían, pero aquí estoy, sintiendo una enorme tristeza por mí, quizás me
sienta culpable por amar a quien no debía, tal vez me he portado como un
monstruo tantas veces, y dentro de mis pensamientos siniestros, contemple el día
en que por fin perdiera el control, mis últimos anhelos oscuros, el día ha sido
extraño, tengo que afrontar esta emoción, encontrar la llave para que lo
horrible fluya, y deje de huirle a lo que me desagrada...
Solo quería decirle, si me lee, que ya la
extraño, que me siento enormemente culpable, y que lamento no ser el hombre que
debería estar con ella, cuanto me gustaría que así fuera, porque se, que por un
instante en la vida, sería muy feliz, lo siento si te metí en problemas, pero
lo siento más por mí, porque en medio de este infierno de mi mente, soñé un paraíso
contigo, que doloroso es saber, que nadie me acompañara en lo que reste de mis
pasos, tantos abrazos que ya no pueden darme calor, y las noches que se
avecinan, cada día me siento más cansado, y otros donde no me siento con ganas
de moverme, lo lamento, aun no tengo mi final feliz...
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