miércoles, 28 de octubre de 2015

Un horrible sueño...

recuerdo que andaba en mi carro por una calle, y en un episodio borroso, me bajé del auto y exploté un cráneo como si fuera un melón con un martillazo, no recuerdo como, pero luego, estaba corriendo por mi vida entre los sembrados de caña, me perseguía la policía, y tenía retenes por parte y parte, una amiga me decía "tranquilo, yo te ayudare a escapar" y me percate que ya no estaba entre cañas, sino entre espigas de trigo, camine con esa sensación de culpa de aquel que actuó sin ser consciente de lo que hizo, y llegue a una estación de policía en el campo, que tenía mallas por puertas y ventanas, llorando confesé:

-he venido aquí, porque la culpa me está matando señores, yo lo maté, pero no recuerdo como, no tengo un triste recuerdo de cómo comenzó todo, señores, no soy dueño de mí, enciérrenme...

y estuve tranquilo, en medio de las rejas, llorando porque había perdido el control de mí, y no quería volver a estar afuera, sin saber a quién podría hacerle daño, "estoy loco" me susurre, sentía el horrible pesó del asesinato, el trauma enmascarado que quería romper el hielo de la conciencia, pero no podía salir, reprimido, me desperté...

Sentí ese horrible peso del día, quise llorar pero no salían las lágrimas, aun no me salen, pensé que escribiendo quizás brotarían, pero aquí estoy, sintiendo una enorme tristeza por mí, quizás me sienta culpable por amar a quien no debía, tal vez me he portado como un monstruo tantas veces, y dentro de mis pensamientos siniestros, contemple el día en que por fin perdiera el control, mis últimos anhelos oscuros, el día ha sido extraño, tengo que afrontar esta emoción, encontrar la llave para que lo horrible fluya, y deje de huirle a lo que me desagrada...


Solo quería decirle, si me lee, que ya la extraño, que me siento enormemente culpable, y que lamento no ser el hombre que debería estar con ella, cuanto me gustaría que así fuera, porque se, que por un instante en la vida, sería muy feliz, lo siento si te metí en problemas, pero lo siento más por mí, porque en medio de este infierno de mi mente, soñé un paraíso contigo, que doloroso es saber, que nadie me acompañara en lo que reste de mis pasos, tantos abrazos que ya no pueden darme calor, y las noches que se avecinan, cada día me siento más cansado, y otros donde no me siento con ganas de moverme, lo lamento, aun no tengo mi final feliz...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario