domingo, 17 de enero de 2016

algo de Insomnio 2016

Esa extraña sensación de tragedia y catástrofe ha vuelto a mi, como que nada va a salir bien, incierto, todo lo que piense puede salir a mal, las emociones cambian muchísimo lo que uno decide en la vida, dormí una siesta de 4 horas en la tarde, la sensación de comer mariscos  me dio una somnolencia, pero me pasa una factura cara, porque en principio, necesito salir de la casa aunque sea dos horas, y no permanecer en ella, pero en visto que no fue así, siempre me queda un rezago fuerte de claustrofobia, hay que dejar que pasen las horas, para que el sueño vuelva  su curso, o buscar la ayuda de alguna pasta, es aterrador el panorama del futuro, siento que los adultos, por lo menos como yo, quisiéramos volver al útero.


Perder el control parece ser una cosa muy común, pero no lo soporto muy bien, el futuro es una cosa sombría,como tan baja de control, no todo se puede controlar, el cuerpo no se puede educar para que siga la eterna rutina, esta protege, pero mata, mata cuando las cosas cambian, solo la adaptación da vida, porque la adaptación es el ciclo, lo que muere da paso a la vida, avanzar, y cuando uno avanza, no espera estar en el mismo sitio, ni en las mismas situaciones.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

la orilla del rio..

Dejar una medicina a la que  se acostumbra el cuerpo es como estar aferrado a la orilla de un río caudaloso y tener que pasar al otro lado, las posibilidades de éxito parecen tan ínfimas, y este parece tan frío, turbio, salvaje, inmenso, lejano, que lo que se espera es morir a la mitad del camino, no espero que lo entiendan todos...

Pero si algo genera real frustración es devolverse a mitad del camino con los pulmones llenos de agua y los miembros cansados por el esfuerzo de la angustia, la orilla no es un lugar seguro, y hay que salir de ella, no se puede enamorar uno del tronco húmedo que sostiene la vida frágil por unos minutos, horas, días o años, pero ahí estoy, abrazado a una pequeña esperanza de poder vivir sin sobresaltos, ¿qué hay al otro lado? promesas de salud y bienestar, el náufrago siente que pierde el tiempo, pues no ve la otra orilla, no divisa paraíso ni tierra prometida, en ocasiones al llegar cerca a la orilla, las hojas de los arboles verdes repletos de frutas se dejan caer con un aroma tranquilizante, pero hasta ahí la cosa va bien, toma fuerza de voluntad, animo,  un poco más, el problema es que cualquier esfuerzo infructuoso puede dirimir en muerte, enfermedad, más riesgo, y luego en una prolongación del intento de cumplir los propósitos...

El paciente de ansiedad tiene el propósito de dejarla, algunos le dicen que está mejor sin ella, que eso fue un invento para tenerlo sometido, pero nadie ha sido expulsado al abismo gélido como el ansioso, él se concentra en la oscuridad mientras el sol le quema la piel...



Yo espero ver más allá de la otra orilla...

sábado, 12 de diciembre de 2015

Que tortura...

termino de verme una película a las dos de la mañana y solo pienso "quiero hablar con alguien" en especial alguien que me escuche, estoy solo, mierda, las calles están pobladas de bestias de la noche,quiero sexo, mucho sexo, pero quiero terminar en un abrazo,  besar, mirar a los ojos, y ver el amanecer, que mierda que el amor se compre con billetes, que bazofia tener tan poca gente conocida, me desespero, ¿como no lo voy a hacer? llevo tanto tiempo sin una caricia especial, porque los demás conocen el amor y yo, fracaso...

Cigarrillos no ayudan a dormir, licor que me mata el alma... ven hasta aquí y hazme el milagro de espantar a los monstruos que habitan debajo de mi cama... Bang retumbó en el aire de la montaña, el fuego de la polvora iluminó la oscuridad, mi hombro recibió el golpe, los hombres tenemos miedo, y por eso preferimos prepararnos... el terror siempre lleva al abismo, y el abismo a la epifanía...

miércoles, 25 de noviembre de 2015

mordidas...

El joven montaraz amante de la naturaleza salta sobre la yerba verde y brillante, sintiendo el fragante aroma de los claveles en flor, avanza con el júbilo de los que han alcanzado los elíseos, Helena lo espera al otro lado del campo de flores, y danza en círculos alrededor del sol, como si el astro rey danzara con ella, Talo y Helena se encuentran ahora dentro de una cueva, cubierta por las hojas de los helechos que la cubren como un cómplice escondite que permite a la lascivia convertirse en caricias impúdicas...


Los labios se encuentran en el cieno de la oscuridad, una mano va a un seno, que es acariciado de todas las formas, en círculos, de arriba a abajo, jalado, chupado, y otra mano toma sus posaderas como quien asiste unas buenas sandias, mientras las respiraciones se agitan y las lenguas se acarician de forma obsesiva. Talo muerde  el cuello virginal de  Helena sin piedad, siente deseos vampiros de su sangre joven y ardiente, y Helena manda reciproco gesto, pero esta vez Talo Chilla, ella ríe, y su carcajada se escucha siniestra en las paredes de la nave del reino de hades, el vuelve a gritar "Basta Helena, ya no es sensual", y ella suspende a sus risas, sus piernas que lo habían amparado como la dulce madre al neonato están ausentes de él, y llenos de miles de brazos que la tocan, pero ya no la excita, se desfigura la cara cuando una luz cruza por casualidad, y solo puede ver un nido de serpientes, y el cuerpo de Talo desfigurado por los cardenales inflamados de cada mordida que le han propinado, ella comienza a sentir tales picazones, agonizando en un marasmo de locura y dolor, las serpientes se han amparado en el amor clandestino, y ahora son prosperas sus santas panzas que recibieron los dictados de su corazón...

lunes, 23 de noviembre de 2015

negativo

Pudieron salir tantas cosas mal
Pudo llover, sin escampar...
Pudieron pasar una manada de tigres sueltos
Una estampida de creyentes eufóricos
El bus en el que íbamos pudo haber caído
Pudo ser un avión, y no hubiésemos vivido

Pudiste haber sentido mi mano húmeda
Y al ponerla dedo por dedo encima de la tuya
Retirarla, y dejarme en el aire como la polilla
Que agoniza después de un impacto de sol....


Si las palabras no hubiesen salido de tus labios
Me habría imaginado que eras una muñeca
De dimensiones irreales, de piel casi sintética
De cabello demasiado brillante y labios gruesos y rojos...


Unas horas menos, y no existiría el beso que nos unió...
La caricia furtiva la mirada fugaz...
Pudo haber sido un rostro turbio al lado mío

Y ningunas de estas líneas serian escritas...

miércoles, 28 de octubre de 2015

Un horrible sueño...

recuerdo que andaba en mi carro por una calle, y en un episodio borroso, me bajé del auto y exploté un cráneo como si fuera un melón con un martillazo, no recuerdo como, pero luego, estaba corriendo por mi vida entre los sembrados de caña, me perseguía la policía, y tenía retenes por parte y parte, una amiga me decía "tranquilo, yo te ayudare a escapar" y me percate que ya no estaba entre cañas, sino entre espigas de trigo, camine con esa sensación de culpa de aquel que actuó sin ser consciente de lo que hizo, y llegue a una estación de policía en el campo, que tenía mallas por puertas y ventanas, llorando confesé:

-he venido aquí, porque la culpa me está matando señores, yo lo maté, pero no recuerdo como, no tengo un triste recuerdo de cómo comenzó todo, señores, no soy dueño de mí, enciérrenme...

y estuve tranquilo, en medio de las rejas, llorando porque había perdido el control de mí, y no quería volver a estar afuera, sin saber a quién podría hacerle daño, "estoy loco" me susurre, sentía el horrible pesó del asesinato, el trauma enmascarado que quería romper el hielo de la conciencia, pero no podía salir, reprimido, me desperté...

Sentí ese horrible peso del día, quise llorar pero no salían las lágrimas, aun no me salen, pensé que escribiendo quizás brotarían, pero aquí estoy, sintiendo una enorme tristeza por mí, quizás me sienta culpable por amar a quien no debía, tal vez me he portado como un monstruo tantas veces, y dentro de mis pensamientos siniestros, contemple el día en que por fin perdiera el control, mis últimos anhelos oscuros, el día ha sido extraño, tengo que afrontar esta emoción, encontrar la llave para que lo horrible fluya, y deje de huirle a lo que me desagrada...


Solo quería decirle, si me lee, que ya la extraño, que me siento enormemente culpable, y que lamento no ser el hombre que debería estar con ella, cuanto me gustaría que así fuera, porque se, que por un instante en la vida, sería muy feliz, lo siento si te metí en problemas, pero lo siento más por mí, porque en medio de este infierno de mi mente, soñé un paraíso contigo, que doloroso es saber, que nadie me acompañara en lo que reste de mis pasos, tantos abrazos que ya no pueden darme calor, y las noches que se avecinan, cada día me siento más cansado, y otros donde no me siento con ganas de moverme, lo lamento, aun no tengo mi final feliz...

lunes, 28 de septiembre de 2015

Alcohol...

llevaba 5 años sin tomar una copa de licor, hasta que hace un mes hice el feliz descubrimiento de que ya no me hacía tanto daño, comencé con una cerveza light, luego con dos, luego con una cerveza normal, me fascina el sabor y la sensación de la cerveza, eso de sentirse bien, relajado, y sin miedo a ser uno mismo, y expresarse suelto y liberal, extrañaba eso de no temerle al futuro, y no mirar el pasado, y llegar a la noche con sueño, y dormir sin pensar en más, eso de sentir que podías acostarte tarde sin pensar en posibles consecuencias, eso me encantaba de la cerveza, y recuerdo cuando podía tomar unas cuantas, cada ocho días.

pero luego empezó la fase fea, no podía solo tomar tres, y el guayabo era una cosa ciertamente poco deseable, porque venía con síntomas de todo tipo, la ansiedad se manifestaba, aunque al principio la ignore porque podía soportarla, pero ya no digería tres cervezas, sino cinco, siete, diez, doce... volví a ser alcohólico, y quería vivir pegado de la botella, hasta la semana pasada, cuando tuve un día de mierda, con pensamientos catastróficos, escalofríos, y termine peleando con unos gamines de estudiantes que tengo, a los insultos, y gritando, esa noche llegue a casa con el inequívoco de que ese no era yo, y que algo malo me pasaba, me demore más que de costumbre para quedarme dormido, el resto de la semana me supo a mierda.



Entonces supe que mi breve romance con la cerveza quizás no podría volver a repetirse, ay, como te amo bandida de mi paz, pero no puedo soportar volver al punto del infierno de donde partí la última vez....