miércoles, 7 de mayo de 2014

Buscando un centro de rehabilitación...

Tengo mis dudas sobre si mi estado es consecuencia de los medicamentos o tenía que llegar ahí (como dicen los doctores) la primera vez que fui a Urgencias por un insomnio fue porque me había puesto a jugar con fuego, y una mujer casada se había enamorado de mí, la rechazaba y la rechazaba, y la tonta no entendía, ese día le había dicho "usted tiene marido, él nos picaría en pedazos, reaccione" y ella me dijo "que nos piquen en trocitos, yo me le apunto" esa noche, se me fue el sueño, creo que es lógico, estaba arriesgando muchas cosas, madrugué para ir al médico, y él me recetó fluoxetina y alprazolam,  mi hermano me dijo "no tomes esas pastas" el sabrá porque lo decía, pero como no sabía sus efectos, las tomé,  pensé que no había surtido ningún efecto, pero a la semana comencé a experimentar una ansiedad muy fuerte, no creía que fuera directamente por ello (desconocía eso de la farmacocinética y otras cosas) así que comencé a comprar remedios naturales que en realidad no me hacían ni cosquillas, por más deprimido que hubiera estado, nunca necesite de tales cosas, me daban mis ataques de pánico, y al momento podía volver a dormir, después de filosofar un rato, u orar un poco, o escribir hasta haberme desahogado, pero esta vez nada me hacía efecto.

Para enero del año siguiente, la familia había decidido ir de paseo a Santa Rosa de Cabal, y yo me sentía una mierda (de verdad me sentía como si debiera ir a un psiquiátrico) esa semana me dopé con valeriana, la tomaba 3 veces al día, y me sentía maravilloso, pero justo antes de volver al trabajo, no surtió ningún efecto, así que empecé el tratamiento, para no alargarles el cuento, la doctora a los 6 meses me mando a suspender bruscamente el clonazepam y la trazodona, lo cual me provoco un insomnio que no tiene nombre, y eso me provoco más ansiedad, luego de eso volví a tomarlas como era la dosis normal, pienso que fue negligencia de ella, porque ninguna de esas medicinas debe suspenderse de una, llego diciembre y ya me sentía mejor, pude suspenderlas gradualmente, pero en enero, otra vez me sentí muy mal,  tan mal que volví a la casa sedado, pero esa historia ya la conocen.


Ya llevo dos años, y siento que la cosa a veces desmejora, sobre todo en la parte del sueño, lo confieso, nunca he sido de mal sueño, solo hasta que empezó esta pesadilla había dormido tan poco y tan mal,  así que hoy me dirijo a un centro de desintoxicación, a escuchar una segunda opinión, si es que puede haberla, una segunda opción, no sé lo que pase, pero espero hallarle solución a este cuento,  quiero decirle no más, no quiero depender de esto, no quiero que me aumenten las dosis, no quiero seguir sometido a esto, no quiero vivir toda la vida pegado de medicamentos con efectos colaterales, con una vida tan limitada como la que llevo ahora, todo me hace daño, tengo 33 años maldita sea, y reacciono como si tuviera 83, todo es delicado, he perdido las esperanzas de hacer familia, de viajar, de nuevos proyectos, no salgo con mis amigos, solo chateo, o escribo, porque está dentro de lo que puedo hacer sin arriesgarme demasiado,  camino una hora al día para relajarme, al aire libre en el campo, pero estoy más solo que nunca, no me puedo tomar un café con alguna conversación interesante, no puedo tocar a medianoche en ningún bar un sábado en la noche, soy el más aburrido de mis amigos, ya ni siquiera las oraciones surten efecto. Solo la droga, solo esas pepas, y ellas no duraran para siempre, no en la misma dosis.

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