Después de una larga espera me entregan la.orden médica, la espera se extiende ahora por la tardanza de mi cuñada, que llegar justo cuando estoy hablando mal de ella, fórmula mágica, si necesitan que alguien llegue, solo tienen que hablar mal de el o ella, nos dirigimos ahora a la Clinica, no es un lugar tan tétrico, quizás un poco, pero no tanto como el san Isidro en Cali, este es casi rural, me atiende un doctor que me hace muchas preguntas, está haciendo el historial médico, finalmente me cambia el clonazepam por Lorazepam, dice que mi presencia aquí será indefinida, eso me deja muchas preguntas, mientras el está hablando, mi madre está compartiendo de Cristo y haciendo la oración de fe con unas internas, a evidente voz alta, eso me pone muy nervioso, incluso me irrita.
Finalmente me asignan habitación, es al lado de un joven de buena presencia, parece estar en todas sus Cabales, comenzamos a hablar, el me dice que hay muy pocas personas con las que el.puede Hablar, pues muchos aparentan ser normales, pero al rato pelan el cobre, se les raya el coco, diría el, «y porque estas aquí» pregunto yo, el me responde que es adicto al bazuco, que es Policia, y que lo consumió con unos compañeros después de una operación donde quedaron cuidando un campamento en algún lugar lejano y encontraron la pasta de base de coca, que eso lo hizo adicto de una, y que ha estado en tratamiento desde siempre, se había recuperado, pero después de un tiempo, se tomó unos tragos y una cosa condujo a otra, y no fue al trabajo en una semana, Asi que aquí está, tiene una mujer y dos hijos, y no quiere salir de aquí.
El trato es humano en la medida de lo.posible, pero hay muy poco que hacer, hay una piscina que solo abren cuando hay más de diez personas, hay cancha de basket y fútbol, y un sitio de terapia ocupacional donde la gente se dedica a pintar marranos de alcancía o a lijar pedazos de guadua, la verdad, nada de eso me llama la Atencion, el almuerzo se sirve en un restaurante, atendido por dos padres (curas) muy buena gentes, las sopas están sobre la mesa al igual que los jugos, los secos hay que ir a recogerlos, evidentemente hay gente en un estado de mayor gravedad, mucha mayor, no podría adivinar cual es su diagnóstico algunos pueden adivinarse como idos, desdibujados de la realidad, no están aquí, pero no dudan en hacer la fila para el almuerzo, uno de los padres dirige unos cánticos y luego reza, después nos deja entrar, yo digiero mi cena sin mirar a los demás, no me gusta socializar, y menos si no sé como van a reaccionar algunos, obvio, yo estoy en el pabellón de los sociables, osea, de los que sé pueden tratar, el día sé pasa, y yo estoy pegado al celular, aparte de hablar con el Policia, que también es del ESMAD conozco a algunos compañeros docentes, parecen muy normales, a excepción de una Señora ya de edad que no me ha conocido cuando me agarra por las nalgas y me manosea sin pedir permiso siquiera, la cosa no es que me guste de a mucho, Asi que mejor emprendo la huida y me refugio en mi habitación, un paciente con retardo mental intenta robarme el celular, y espía mis conversaciones, el padre me.pregunta si iré a misa de seis de la tarde, le digo que no, siento una Paz inmensa cuando sé lo digo, a las siete todos los internos están hablando o sentados cerca, esperando la hora de la medicina, yo soy el que menos tomo, aproximadamente los veo tomando entre cuatro y seis pastas al anochecer, yo tomo una y media, aún desconozco cual es la media, nadie cree que yo sea paciente, porque me veo muy normal, muy cuerdo, mi hermano me escribe que cuando quiera irá a recogerme, que solo lo pida, y yo le digo que no es necesario, yo quiero ver en que evoluciona esto, hasta el momento me ha parecido un ejercicio interesante, el compartir con los seres humanos marcados por la enfermedad mental, es un lugar normal lleno de circunstancias no tan normales, los pacientes no son malas personas, y la gran mayoría reciben visita todos los días, solo hay un televisor y solo tiene caracol y Rcn, no veré mucha televisión a decir verdad, este es un día desde la Clinica san josé.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario